El Oratorio San José es el sueño hecho realidad del Santo Hermano André, religioso de la Congregación de Santa Cruz, quien mantuvo en el fondo de su corazón el inmenso deseo de erigir una casa de oración consagrada a San José. El 19 de octubre de 1904, se inauguró una minúscula capilla. Muy pronto el pequeño oratorio se agrandó para poder recibir a más visitantes. El renombre del hermano André se propagó rápidamente, las historias de sanación se multiplicaron y más peregrinos acudían a visitarlo. Fue entonces urgente construir una iglesia más vasta, capaz de recibir a mil peregrinos. La construcción de la Cripta se terminó en 1917. Para responder a la demanda creciente de peregrinos, la construcción de la Basílica comenzó en 1924, pero el techo todavía no se había terminado cuando el hermano André murió el 6 de enero de 1937. Esta obra gigantesca fue realizada gracias a miles de obreros y benefactores. La Basílica fue finalmente inaugurada el 19 de marzo de 1955, pero la decoración interior no fue completada sino hasta 1967. Inaugurado en 1959, los magníficos jardínes del Via Crucis ofrecen un espacio de silencio tal como el hermano André lo imaginó.

Desde 1904, el Oratorio se erige en el corazón de la ciudad de Montreal, en el barrio de Mont Royal, lugar caracterizado por su naturaleza y valor histórico.  Este destino de peregrinación, reconocido internacionalmente, es una cita con el patrimonio histórico y cultural.  En 2004, año del centenarion de su fundación, el gobierno de Canadá lo declaró Monumento Histórico.