Numerosos artistas y arquitectos de renombre han trabajado en la decoración de este maravilloso edificio: los Baillairgé, Gaspard Chaussegros de Léry, y muchos más. La Basílica-Catedral Notre-Dame de Quebec abriga magníficos vitrales concebidos por la Casa Meyer de Munich, así como la Casa Champigneulle de París. Ella posee también tres majestuosos órganos Casavant.

En la galería norte del Museo de Notre-Dame de Quebec, un video de Jean-Claude Filteau, historiador, exegeta y professor retirado de la Universidad Laval, presenta las etapas de la construcción de la Basílica-Catedral durante sus 350 años de historia. La Basílica-Catedral Notre-Dame de Quebec es probablemente el edificio que ha sido el más agrandado y transformado de la historia canadiense, el cual es todavía utilizado para su uso original. Dos catástrofes mayores han marcado su historia: el bombardeo de la Conquista de 1759 y el gran incendio de 1922. La evolución arquitectónica y la decoración de este edificio, clasificado como monumento histórico en 1966 y designado Sitio Histórico Nacional de Canadá en 1989, son espectaculares.